miércoles, 24 de marzo de 2010

Como un caballo libre



Mi corazón noble se ha vuelto,
Las herraduras de quien en mi cabalgaba, las he soltado,
Para llevar conmigo a los que quieran llegar a ti,

Me encanta correr por lo que tu has creado
Y sentirte mientras corro,
Y que por mas duro que pegue la vida,
Mas me aferro a ti,
Para que me cures,

Nunca había sentido esto,
Nunca había amado tanto,
Nunca había roto tantas cadenas,
Nunca había dejado los miedos,
Nunca había querido escribirte tanto,
Nunca me había sentido tan hermosa,
Nunca me había visto a través de ti,
Nunca me había dado pereza enojarme,
Nunca había llorado tanto de felicidad
que sobresale de sentirte en mi corazón,
Nunca vi la creación tan hermosa,
Nunca me paré tan rápido de los errores,
Nunca había visto a los demás a través de ti,
Nunca me senti tan acompañada,

Y Padre, hoy me siento como un caballo que va por la vida, viendo todo, sintiendo tanto, escuchando tanta variedad de ti, pero sin parar hasta llegar a ti.

Simplemente contigo a mi lado, vale la alegría pasar por lo que tu me tienes. Y aceptarlo, es amarte con mi vida.
Te amo Dios...

Para ti...

Para quien acaricia mi cara con suave brisa,
Para quien me ilumina los dias,
Para quien me enamora con los mejores detalles,
Para quien resalta lo mejor de mi,
Para quien en mi mas oscura soledad, me da su mano

Para ti...
Papa Dios.

Que me has liberado, de mis sufrimientos,
Me has dado agua divina,
A este sed terrenal,

Me has abierto los ojos,
Para verte a ti, en cada persona,

Me has hecho ver mi mejor cualidad
Y es amarte como lo hago.

martes, 2 de marzo de 2010

Prision interna

No quiero ser,
La esclava de mis silencios,
La prisionera de mis pensamientos,
Victima de mis deseos,

Que quisiera llorar, y ni una sola lagrima brote,
Que mi ira, sea apagada por las huellas del amor,
Que quiera gritar y no ver mas,
Y ahi es cuando mas duele sentir las cadenas que me atan a ti,

Porque aun en esa copa llena que sabe a agridulce soledad,
El estomago solo digiere ansiedad,
Y mi garganta que es como sequia en un desierto,

No me queda mas que decir,
Que sentir esto, es sentarme a escuchar lo que nunca diras,
Hacerme la ciega y entender que nunca mostraras,
Y muda de lo que se que ya no volvere a decir.